El pesado aroma que sucede a la pasión impregnaba el cuarto. Tumbados sobre la cama a oscuras y en silencio aguardaban la llegada del fin del mundo; Así semana tras semana, hasta comprobar por ellos mismos que nadie muere en domingo.
En anteriores ocasiones, a través de la azotea sonora de Talk to Him, me he embarcado en elegir mis bateristas, guitarristas o vocalistas favoritos. De esta manera, no era de extrañar que tarde o temprano le tocara el turno a los mejores bajistas. Y he decido elegir los 20 más importantes de mi vida, no los mejores, los más técnicos o los más famosos, sencillamente aquellos que con el oficio y el talento que han aportado a sus correspondientes bandas, han logrado emocionarnos de una manera asombrosa e imperecedera. Es momento de subir hasta aquí arriba y conocer la primera tanda de estos grandes artistas, concretamente los que van ordenados desde el 20 al 11, consiguiendo hacer brillar tremendas composiciones gracias a el indispensable sustento subterráneo del instrumento de cuatro cuerdas.
Como guinda a este episodio, rescatamos la remodelación del ....And Justice for All (88) de Metallica con el bajo de Jason Newsted sonando por fin en la mezcla, cuestión sobre la que comento al inicio del podcast.
Desde siempre, el arte visual asociado a la música ha tenido una gran importancia. ¿Quién no se compró en alguna ocasión un disco tan sólo por su portada? ¿O quién no se siente atraído por determinadas portadas actuales a la hora de escuchar un lanzamiento discográfico en alguna de las plataformas de streaming? Todo el mundo tiene sin duda sus portadas favoritas, y en muchas ocasiones, éstas tienen asociada una obra de gran calidad musical. Sin embargo, este mes la azotea sonora de Talk to Him quiere fijarse precisamente en aquellos grandes discos que, por desgracia, han tenido una portada realmente horrible, en algunos casos de manera claramente premeditada incluso. Os traigo diez de estos ejemplos para recordar las grandes canciones que se escondían detrás de unas portadas olvidables, y, quién sabe, quizás algunas personas de la audiencia o lectores puedan descubrir grandes trabajos que por culpa de una apariencia nefasta en su diseño fueron disuadidos para llegar a su escucha. En cualquier caso, de nuevo nos encontramos frente a una colección de canciones maravillosa para formar parte de una carta sonora enviada a las cuatro esquinas del planeta.
Como guinda a este artículo, os traigo un disco reciente notable, como lo fue el último trabajo de Nick Cave & The Bad Seeds, Wild God, publicado el pasado año 2024. Portada digna de un curso para dummies de photoshop.
Este mes, la azotea sonora de Talk to Him baja las revoluciones hasta niveles nunca vistos y se adentra en el narcótico y purificador universo del slowcore. Una música hecha para limpiar los recovecos del alma, donde ni se huye, ni se esconde la tristeza y la conmoción, en ningún caso para regodearse en ellas, sino para redimirse y fortalecerse a través de los sonidos que más nos calan y nos pertenecen, aquellos que nos acompañan encogidos en un susurro cercano al silencio y que albergan en su interior la salvación para las personas sabedoras de que la vida sólo se explica a través de los surcos emocionales causados por la belleza más rotunda.
Como bonus track, os dejo un vídeo de una de las bandas que se han quedado fuera del especial en formato podcast, pero que resulta muy bella de escuchar. Ellos son Ida y, si bien no han gozado de la repercusión que sí han tenido otros protagonistas del género, su música merece mucho la pena.
Este mes, desde la azotea sonora de Talk to Him vuelvo a rendir homenaje a un género musical capaz de hacernos viajar emocionalmente más lejos que ninguno: el post-rock. Os recomiendo 10 discos de la escena maravillosos y lejos de ser los que siempre se recuerdan en listas o especiales dedicados a este tipo de música. Una serie de obras para dejarse llevar hasta llegar a lo más profundo de los corazones que se resisten a caer bajo la influencia de la mediocridad vital. Lo más difícil, como siempre, será volver de allí.
Como extra, os dejo una interpretación en directo maravillosa de "The birth and death of the day", una de las composiciones de post-rock más estremecedoras que he escuchado nunca, creada por los imprescindibles Explosions in the Sky.
Este mes el podcast Talk to Him se detiene en un género musical que ha marcado profundamente mi vida: el post-rock. Dudo de que exista una música más evocadora y con mayor poder para despertar las nostalgia y los viajes sin movernos del sitio por las oquedades más profundas de nuestros corazones. Son incontables las veces en que sus pasajes han acompañado mis días, mis mejores y mis peores momentos, siempre sirviendo como medicina irrenunciable para el alma.
Es cierto que actualmente el movimiento no vive su mejor momento, pero el legado aportado por multitud de bandas es del todo imprescindible. Es por ello que estas casi dos horas pretenden ser una incursión en nombres no tan de primera línea, que pueda servir tanto a conocedores del sonido ya familiarizados con los artistas más importantes del estilo como a nuevos acólitos para transportar su vida por una dimensión sonora magnética y ensoñadora. Espero lo disfrutéis, os advierto que su escucha puede abrir grietas impredecibles en vuestro espíritu.
Como complemento, añadiré en este artículo tres archivos de tres de las bandas más fundamentales del género, obviando a Mogwai, ya que estos tuvieron el honor de ser elegidos como los protagonistas del tema de apertura para el programa.
1. Explosions in the Sky. Imprescindibles en directo, cuentan con una de las puestas en escena más sobrenaturales a las que el ser humano puede exponerse. Auténtica plasticidad artística conmovedora, lírica y radiantemente viva. Escuchar este tema en sus apariciones sobre las tablas es un ritual que ningún mortal debiera perderse en esta vida.
2. Godspeed You! Black Emperor. Una de las bandas anti-sistema más importantes del planeta. Contestatarios, rebeldes, huidizos y terriblemente huraños con los medios. Su disco doble, Lift Yr. Skinny Fists Like Antennas to Heaven!, es una obras maestra mastodóntica de un calado y trascendencia imborrables para el devenir del rock instrumental.
3. Mono. El cuarteto japonés es una banda imponente, extremadamente brillante, sutil a la par que solemne y emocionante. Su mayor logro ha sido aunar como ninguna la música clásica y el post-rock, sobre todo a través del magno Hymn to the immortal wind, probablemente el disco más trascendental en mi vida adulta.
Este mes en Talk to Himqueremos rendir un homenaje a los mejores discos publicados en los primeros años del Siglo XXI.
Como sabéis, desde el podcast hacemos un repaso anualmente a los mejores 20 lanzamientos discográficos editados durante cada ejercicio, además de otras múltiples clasificaciones como mejores conciertos, EP's, decepciones, menciones de honor, etc.
Si queréis rememorar alguno de estos programas emitidos durante 2015 y 2016, podéis encontrarlos en los siguientes links:
Los 20 mejores discos de 2015:
Del 20 al 11:
Del 10 al 1:
Los 20 mejores discos de 2016:
Del 20 al 11:
Del 10 al 1:
Lo que quizá algunos no sepáis es que estas listas de mejores discos fueron confeccionadas durante muchos años antes por mí en un programa de radio multicultural, la Parada de los Monstruos, actualmente desaparecido. Para rememorar todos esos números uno durante el tiempo que realicé estos rankings, concretamente desde el año 2000 al 2014, el programa de este mes hará un repaso de ellos como ejercicio de introspección emocional y, a su vez, como rescate de una serie de obras imprescindibles por completo. Espero disfrutéis de este viaje nostálgico y vivificador.
Desde hace un tiempo "el género zombie", por llamarlo de algún modo, está muy en boga. Podríamos decir que su representante actual por antonomasia es la adaptación a televisión del cómic The Walking Dead, serie que ha conseguido arrastrar a audiencias de diverso pelaje.
Sin embargo, esta entrada pretende ser una reivindicación de otra serie por desgracia no tan conocida y que poco tiene que ver en muchos aspectos con la mencionada anteriormente. Me estoy refiriendo a Les Revenants. Es esta una propuesta francesa de ocho episodios que cuenta con el atractivo principal de suponer una redefinición de todo un género autoparódico en muchos casos cuando no agotado. Esta perspectiva sería comparable en intenciones a la que el género vampírico experimentó con Déjame entrar de John Ajvide Lindqvist.
El planteamiento, y no me gusta adelantar demasiados aspectos de una serie o película, se sintetizaría en el hecho de que en un determinado momento distintas personas dadas por fallecidas vuelven a la vida como si nada hubiera pasado en una pequeña región de montaña. Y no, no faltándoles un brazo, con ganas de comer carne humana, arrastrándose sin pelo y desarrapados o regurgitando sonidos imposibles. No, tal y como fueron vistos en el último momento.
Estas personas, muertas a todos los efectos menos para ellas mismas, intentan lógicamente volver a retomar las vidas que llevaban anteriormente a su fallecimiento, en el entorno y acompañados de las personas con las que se relacionaban. Y es en este hecho donde, más allá de la situación fantasiosa recreada, cobra sentido la serie en su complejidad interna: Les Revenants muestra los conflictos psicológicos y emocionales derivados de la re-entrada de esos sujetos desaparecidos en las vidas que llevan en la actualidad varios años después sus allegados pretéritos. ¿Cómo integras una persona a la que querías cuando ya la has dado por muerta y has encaminado tu existencia a derroteros muy distintos tras intentar superar ese trauma? o ¿cómo asumes internamente la desorientación que creas en tu entorno ante un hecho del que ni siquiera eres consciente como lo es tu propia defunción?
Y si nos fijamos, esta no es más que una metáfora de cómo dejar atrás todo el lastre de aquello de lo que nos intentamos desprender y, en última instancia, cómo responderíamos si ese ayer nos golpeara de nuevo en la cara. Es este planteamiento el que realmente me seduce y atrapa de Les Revenants, y claro, lo bien que está hilvanado e inteligentemente armado por un guión que cuida el detalle y pergeña situaciones dolorosas, sorprendentes y casuales a la vez.
Pero no es el único. El plano formal resulta majestuoso desde todas las perspectivas. La visual, por un tratamiento de la imagen soberbio, contenido, evocador y que flirtea con guiños al pasado y a multitud de referentes pop cinematográficos o musicales sin por ello dejar de tener una estética remozada en el mejor sentido. Los creadores evitan la vacuidad irritante contemporánea de productos tan a mi juicio abominables como la segunda temporada (Asylum) de American Horror Story, enferma de modernidad y resultando a la postre tan vieja.
Es precisamente la sensación conseguida tan fabulosa de inquietud serena e inducida con sutilidad la que me retrotrae a las atmósferas imborrables e insuperables de mi gran fetiche: Twin Peaks. Si bien la temática se aleja de la gran creación de David Lynch y Mark Frost - en ese sentido surge una afinidad más instantánea - que no profunda- con The Killing (ver aquí entrada al respecto), el espíritu más intrínseco y fascinante, el de esas texturas de irrealidad cotidiana en poblaciones reducidas aisladas del mundo impera. La capacidad de congelarte delante de la pantalla con esa maravillosa contradicción tan difícil de lograr de "estar ocurriendo continuamente algo sin ocurrir nada", no es tan predominante como en Twin Peaks, optando más bien por una dosificación de las cartas escondidas, echadas sobre la mesa con una elegancia y una sensibilidad sobresalientes.
Y por último quería reservarme el espacio dedicado a la música. No negaré que fue su score lo que llevó a interesarme por la serie. No por otra cosa que contar con una de las formaciones fundamentales del rock instrumental de los últimos veinte años: Mogwai. Los escoceses presentan un conjunto de piezas capaces de bambolearnos por distintos espacios emocionales con total independencia del papel trascendental que aportan a Les Revenants.
Pero es el conjunto que forman ambos, esa fusión, la que convierte la experiencia del visionado en un imborrable viaje al fondo del conflicto humano; una vez más resuelto en su irresolución a través de la ficción más trascendentalista.
Trailer de Les Revenants donde se aprecian diversos pasajes de la serie