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lunes, 1 de junio de 2026

Los 20 Mejores Bajistas de Mi Vida.1ª Parte. Del 20 al 11. (Talk to Him Podcast).

En anteriores ocasiones, a través de la azotea sonora de Talk to Him, me he embarcado en elegir mis bateristas, guitarristas o vocalistas favoritos. De esta manera, no era de extrañar que tarde o temprano le tocara el turno a los mejores bajistas. Y he decido elegir los 20 más importantes de mi vida, no los mejores, los más técnicos o los más famosos, sencillamente aquellos que con el oficio y el talento que han aportado a sus correspondientes bandas, han logrado emocionarnos de una manera asombrosa e imperecedera. Es momento de subir hasta aquí arriba y conocer la primera tanda de estos grandes artistas, concretamente los que van ordenados desde el 20 al 11, consiguiendo hacer brillar tremendas composiciones gracias a el indispensable sustento subterráneo del instrumento de cuatro cuerdas.


Como guinda a este episodio, rescatamos la remodelación del ....And Justice for All (88) de Metallica con el bajo de Jason Newsted sonando por fin en la mezcla, cuestión sobre la que comento al inicio del podcast.


domingo, 29 de marzo de 2026

1996, el año punto de inflexión musical de los 90 (Talk to Him Podcast)


Este mes desde la azotea sonora de Talk to Him vuelvo a rendir homenaje a uno de esos años clave en la historia de la música contemporánea. En este caso, me detengo en 1996, punto de inflexión en cuanto a sonidos y escenas musicales a mediados de la década de los 90. Las grandes bandas de grunge, afectadas en buena parte por el suicidio de Kurt Cobain un par de años antes, así como cansadas por su sobreexposición mediática, publican una serie de obras de ocaso con un encanto especial, muy genuino, y que las hace prácticamente únicas. Por otro lado, la escena de Nu Metal, a través de sus distintas vertientes, publicaba en ese mismo año discos constatación de la hegemonía que vivía el género, al igual que la eclosión underground de la riquísima escena del hip hop abstracto, reverso si se quiere aún más esquinado y rupturista que el de la propia escena trip-hop, también en pleno auge. De manera rotunda despuntaba también la electrónica, tanto con sus grandes obras maestras de lo que fue llamado "intelligent techno" como del arrase enfervorecido de la pujante fiebre del big beat. De todos estos géneros y obras clave hablo en esta carta sonora a través de un viaje elíptico con el punto de inflexión de la mejor música haciendo de eje fundamental.

como guinda a este especial dedicado a 1996, incluyo otra inflexión particular: la que en el universo Suede provocó la salida de Bernard Butler y la entrada de su sustituto Richard Oakes, que trajo consigo la publicación del muy notable Coming Up, augurando que a Suede le quedaba vida para rato, tal y como treinta años después podemos constatar.

martes, 27 de mayo de 2025

Pearl Jam, Versus Era. (Talk to Him Poscast).



Este mes la azotea sonora de Talk to Him vuelve a subir a lo más alto a una de las bandas que más veces lo han hecho: Pearl Jam, concretamente nos retrotrae a la etapa de concepción, grabación y defensa de su segundo trabajo, Versus, o Vs, si se prefiere. Es tiempo de recordar el carácter salvaje, reivindicativo e indomable de los de Seattle en ese periodo. Him nos propone un repaso por las canciones y acontecimientos más destacados de esa época: los roces con su imprescindible baterista Dave Abbruzzese, la llegada de la mano maestra de Brendan O’brien a la producción para quedarse, la introspección y la hostilidad frente a la promoción y los medios de comunicación, su lucha contra el monopolio de Ticketmaster, sus incendiarios e irrepetibles conciertos de la época, la incómoda postura de Eddie Vedder ante la fama y exposición pública o el tremendo impacto del suicidio de Kurt Cobain sobre el futuro de cara a sus próximos pasos. Un auténtico derroche de pasión, fiereza y corazón para rendir homenaje a unos artistas que pusieron en jaque y cuestionaron hasta los cimientos de todo lo que les había aupado en su momento de mayor popularidad y expansión.


Como guinda a este artículo, os dejo la mítica actuación en Los Premios MTV del año 1993 donde Pearl Jam interpretaron un intenso "Animal", seguido de la llegada al escenario de Neil Young junto al que realizaron una interpretación apoteósica de su himno "Rockin' in the Free World".


martes, 24 de septiembre de 2024

Candlebox, la banda más infravalorada del mundo. Talk to Him Podcast.


 Candlebox crecieron a la sombra de los grandes nombres de la escena musical de Seattle. La popularidad y el prestigio de bandas como Soundgarden, Alice In Chains o Pearl Jam impidieron que su propuesta musical fuera tratada con toda el merecimiento que atesoran sus extraordinarias composiciones. La azotea sonora de Talk to Him rinde este mes homenaje a su legado para tratar de demostrar su innegable talento y aportación a lo que universalmente conocimos como grunge. Os hablaré de sus orígenes, sus pocos y merecidos éxitos, su larga y meritoria discografía, su separación al comienzo de siglo y su fulgurante regreso posterior...todo ello hasta llegar a la que está siendo su emocionante gira despedida, The Long Goodbye, que les llevará a desaparecer, pero quedando para siempre en el corazón de todos aquellos que tenemos sus canciones teñidas de recuerdos, emociones y personas. Un viaje apasionante que es pura justicia poética outsider.


Como guinda a este especial dedicado a Candlebox, os dejo íntegro su tremendo concierto de reunión en Seattle filmado en 2006. Realmente antológico.

lunes, 20 de mayo de 2024

Los Mejores 15 Vocalistas Masculinos de Nuestra Vida para el podcast Talk To Him

Este mes comenzamos uno de esos especiales que tanto nos gustan en Talk to Him, dedicados a determinados lugares ocupados por artistas en la composición musical. En este caso, se lo dedicamos a los y las vocalistas. En esta primera mitad, Him se sube a la azotea sonora para reivindicar a los mejores 15 vocalistas masculinos de su vida. Un ranking del 15 al 1 con las voces masculinas que más le nos han hecho vibrar con su sensibilidad y manera de transmitir, más allá de la propia técnica o cualidades físicas innatas. Una lista que podría ser la de cualquiera y que, como cada episodio de este podcast, lo que únicamente pretende es presentar una serie de canciones emocionantes y trascendentes para acompañarnos en el oficio diario de seguir viviendo.

Son muchos los vocalistas que, evidentemente, se han quedado fuera de la lista elegida. En nuestro anexo de hoy, brindamos homenaje a la voz del gigantesco Shannon Hoon, el malogrado vocalista original de Blind Melon, una voz y una espiritualidad verdaderamente únicas.

viernes, 29 de marzo de 2024

Recordando a Mark Lanegan en 10 momentos (Talk to Him Podcast).

Se cumplen dos años desde que Mark Lanegan y el hueco que su presencia y magnetismo, por no hablar de toda su carrera musical, dejaron un vacío insondable para quienes conformamos su parroquia de fans con su triste desaparición. Con la perspectiva del tiempo, y el dolor de la pérdida suficientemente reposado en duelo, es tiempo de que la azotea sonora de Talk to Him rinda homenaje a uno de sus héroes indiscutibles. La manera que este podcast empleará para hacerlo será a través de la remembranza de diez momentos importantes en la trayectoria del genio nacido en Ellensburg. Desde sus inicios con su banda madre Screaming Trees, pasando por su amistad con Kurt Cobain, Layne Staley o Greg Dulli, llegando a sus escarceos excesivos en el seno de Queens of the Stone Age hasta llegar a sus más recientes flirteos electrónicos, el viaje promete emociones de altos vuelos conducidas por una garganta de lija que, sin embargo, fue capaz de acariciar los corazones más sensibles.


Como añadido, incluimos en esta entrada al blog una sobrecogedora interpretación del clásico "Nutshell" de Alice In Chains junto a la instrumentista Maggie Björklund, homenaje a los caídos de la banda y que, por añadidura, se convierte en propio homenaje ahora a la figura de Mark Lanegan.

sábado, 2 de septiembre de 2023

Summer Playlist 2023 en el podcast Talk to Him


Una vez más como cada verano, la azotea sonora de Talk to Him emprende un viaje emocional a través de una lista encadenada de canciones para recorrer un camino que no es otro que el de nuestra propia vida. La música no es todo, sino que, además, para quienes no podemos entender nuestra existencia sin ella, es todo menos música. Pues bien, esto es todo menos música. Es un mensaje, un diálogo sin palabras, una ofrenda que se lanza al más allá infinito del tiempo y del espacio, donde sólo existe pasado y futuro sin haber presente y donde la distancia no se contempla, pues es algo que une a través de sus notas la elemental esencia de la música, que no es otra que el aire que nos acompañará hasta nuestro último aliento. El portal dimensional está detrás del botón de play.


domingo, 7 de mayo de 2023

El podcast de música Talk to Him celebra sus 100 cartas sonoras emitidas.


Como la mayoría de personas que leen este blog habitualmente saben, el autor del mismo y el responsable del podcast de música Talk to Him son la misma persona. En esta ocasión, subo este artículo para plasmar el episodio más especial que nunca pudo soñar su creador cuando comenzó con este proyecto personal hace más de 7 años. 

Se trata de la celebración por todo lo alto de haber llegado a las 100 Cartas Sonoras. Y para esta ocasión tan increíble, dejo el micrófono para que sean una serie de voces amigas, que forman parte de mi vida y guardan relación con el podcast, las que adquieran todo el protagonismo y escriban esta carta. Por la azotea sonora desfilarán una serie de almas explicando lo que es para ellas Talk to Him, su relación con el podcast y, cómo no, con la música.

También elegirán las canciones que sonarán en esta fiesta y el porqué. Un homenaje extensible a todas las personas que escuchan esta propuesta tan íntima y de auténtica devoción por la música y todo aquello que nos hace sentir. Gracias por haber convertido este acontecimiento en algo irrepetible e imborrable. El agradecimiento es infinito y nunca morirá.



domingo, 22 de mayo de 2022

Los Orígenes de Smashing Pumpkins en el podcast Talk to Him.


Este mes la carta sonora que presentamos resulta muy especial. Y lo es porque es la tercera vez que la azotea de Talk to Him se embarca en un viaje fascinante hacia el corazón de una de las bandas de nuestra vida: Smashing Pumpkins. En esta ocasión, nos sumergimos en los orígenes del grupo. Hablamos desde como su primitivo sonido gótico y siniestro mutó en una sonoridad cercana al rock alternativo y la psicodelia, de cómo se conocieron Billy Corgan y James Iha, de sus primeros conciertos acompañados de una caja de ritmos cuando se incorporó D'arcy al combo, de la fundamental entrada del extraordinario batería Jimmy Chamberlin para vertebrar y definir el sonido de las calabazas, de su efímera relación con el sello Sub Pop, de la grabación de Gish y la también esencial participación en la producción de Butch Vig para dotar de magia a esas primeras canciones, ensoñadoras e inmortales y, sobre todo, hablamos de cómo nuestro latido emocional nunca volvió a ser el mismo desde que les conocimos y nos ayudaron a dibujar un mundo absolutamente distinto e incomparable en lo más profundo de nuestra esencia.

Como añadido, os dejo el extraordinario Live on Pulse Basement Jam de 1988, todo un documento para atestiguar el enorme potencial que por entonces mostraba ya Smashing Pumpkins iniciando su leyenda.

domingo, 30 de mayo de 2021

10 libros imprescindibles sobre músicos para leer (Talk to Him)


En el episodio de este mes, desde la azotea sonora de mi podcast Talk to Him, escribo una carta sonora en la que, de nuevo, relaciono dos artes: la música y la literatura. Os recomiendo diez libros sobre diversos estilos y artistas pertenecientes al universo musical realmente imprescindibles y, de paso, repaso canciones igualmente fantásticas asociadas a esos volúmenes. Descubre cuál es esta colección de páginas que no puedes dejar pasar como persona melómana y amante de la lectura. Que disfrutéis la selección.


Como regalo, os dejo en el blog otra recomendación fantástica: la biografía Flamencos Rosas sobre Serge Gainsbourg, escrita por Felipe Cabrerizo. Y un temazo para que os lo bailéis, claro, "Love on the beat".

domingo, 11 de agosto de 2019

Talk to Him. Summer Playlist (Edición 2019)


Como viene siendo habitual año tras año, la azotea sonora del podcast Talk to Him dedica el mes de agosto a elaborar una summer playlist rica, heterogénea y variada. Intentando trazar un viaje sonoro emocionante y diverso como acostumbra, esta carta sonora supone un recorrido por diversos estilos y estados. 

Grunge, hip-hop, synthwave, AOR, indie...ninguna parcela se queda fuera del camino que marca la música, saltando de uno a otro llevado simplemente por el afán de transmitir aquello que llevamos dentro: deseos, añoranzas y vivencias.

Sed bienvenidos un vez más a embarcaros en esta aventura. El billete está a un play de distancia. Feliz verano, feliz vida.


martes, 21 de mayo de 2019

Talk to Him Podcast: Chris Cornell, la ausencia infinita.

Chris-Cornell

 Chris Cornell poseía una de esas voces capaces de devolverte a la vida en aquellos momentos en los que desfallecías. Su grito, su susurro, su intensidad, su crispación y, por supuesto, su virtuosidad bien entendida fueron los atributos de uno de los cantantes -y compositores- mejores que ha dado la música contemporánea. Mi podcast Talk to Him rinde un especial homenaje a su figura ahora que han pasado dos años de su trágica desaparición.

Desde un enfoque personal, hago un repaso por la cara menos amable y conocida del añorado artista, intentando no dejar ninguna de sus facetas sin tocar: desde su portentoso papel al frente de los sobrenaturales Soundgarden, pasando por el lirismo espiritual de Temple of the Dog, su etapa más combativa con Audioslave y llegando a su no tan celebrada carrera en solitario. 

Un legado asombroso el de Chris Cornell, a la altura de muy pocos, refrendado por un talento compositivo y una voz que jamás podrán ser igualados y que recordaremos mientras sigamos en este mundo.

Echar de menos su figura se nos antoja algo inevitable, pero aquello que su música nos ha dado y seguirá dando es motivo de celebración constante, la principal razón de ser que tiene este podcast. Espero que lo disfrutéis tanto como yo a la hora de confeccionarlo.




Ahora, además, podéis escuchar los programas de Talk to Him si lo preferís desde Spotify.

sábado, 17 de febrero de 2018

Talk to Him: Pearl Jam. No Code Era.


Quienes me leáis habitualmente, sabéis de sobra que Pearl Jam es, junto a The Smashing Pumpkins, la banda de mi vida. Son innumerables los recuerdos, vivencias, deseos, frustraciones y esperanzas asociadas a su escucha a lo largo de los años.

En mi podcast Talk to Him, dedique su capítulo piloto a su disco de debut, Ten, que, a su vez, es mi disco de cabecera sin ninguna duda (escuchar aquí el podcast). Los tres primeros trabajos de los de Seattle son absolutamente incontestables para cualquier fan. Fue No Code, el álbum que nos ocupa, el primero que causó cierta controversia entre su parroquia de seguidores.

Sin dejar de serlo ninguna de sus anteriores obras, No Code se presentaba mucho más introspectivo, esquivo, metafísico, huidizo, maduro y trascendental. Su acogida fue en su momento bastante tibia. Costaba por aquel entonces descubrir que todo el latigazo eléctrico, épico, salvaje y barroco inicial hubiese mutado hasta convertirse en un infranqueable caparazón donde resguardarse del mundo en búsqueda de la inspiración artística y, por extensión, existencial.


Con el transitar de nuestras vidas, No Code germinaba y crecía sereno, confiado, sin estridencias y con un latido puro, honesto y sanador. A día de hoy su escucha y su legado emocional es un pequeño jardín frondoso y laberíntico que perdura en todo su esplendor verde dentro de mi corazón y me ayuda, por formidable que suene, a tratar de ser mejor persona para con los demás y, de nuevo, por extensión, para conmigo.

De todo esta etapa, más allá de la gestación y canciones del álbum trata el podcast de Talk to him de este mes, de intentar transmitiros la experiencia cauterizadora y dilatada de su impronta extensible hasta el más puro final.

Uno de esos discos que me acompañará hasta el final del viaje. Bienvenidos, podéis pasar todos: "I'm open".

viernes, 25 de agosto de 2017

Talk to Him. Summer Playlist 2017.


Estamos en verano y desde TalktoHim, como ya hicimos el pasado año, brindamos una nueva playlist veraniega muy especial.

Os invito a embarcaros en un viaje musical a través de una lista dinámica, variada y, de una forma u otra, llena de sensaciones y sentimientos especiales, lo suficientemente universales como para hacer desde lo particular algo que pueda, o al menos intente, llegar a todo el mundo; y claro, siempre con el libre albedrío que destila la música, en su salvaje e inevitable lenguaje propio, apreciado e interiorizado por cada persona con completa autonomía y significado único. Espero la disfrutéis tanto como yo haciéndola, nos encontramos en el horizonte infinito de las canciones.
    
Donde la música nos lleve, ¿vuelas?

lunes, 13 de febrero de 2017

Talk to Him. Alice in Chains vs. Soundgarden


De todos aquellos que me leen y por extensión se relacionan conmigo es sabida mi querencia por el grunge, esa extraña etiqueta musical que tantos años después parece haber quedado perdida en el tiempo y el espacio. Ahora sabemos que englobaba a una serie de artistas que, más allá de su espíritu emocional y de su militancia en el desarraigo, poco tenían que ver entre ellos musicalmente en la algunos casos.

Haciendo balance, quizás sean Nirvana y Pearl Jam las bandas que más han quedado consagradas en el imaginario de los fans, sobre todo de las nuevas audiencias. Pero los veteranos, aquellos que estuvimos en esos años germinando nuestra adolescencia y nuestros primeros envites con el desencanto vital, no podremos olvidar nunca la herencia de dos grupos musicales imborrables en nuestro transitar vital: Alice in Chains y Soundgarden. Densos, intensos, ricos, inabarcables, genios...eso y mucho más se desprende de su legado al cual una y otra vez no nos queda otro remedio que recurrir para sanar los sinsabores de la cotidiana enfermedad social moderna.

Por ello, en este mes son los dos primeros invitados a una nueva sección dentro del podcast Talk to Him que lleva por título El Reto. ¿Y qué es El Reto? El reto es una propuesta en la que dos artistas, bandas, discos, movimientos musicales o lo que sea se enfrentan uno contra el otro para dilucidar si existe un ganador - lo de menos en este caso; lo principal es disfrutar la música, obviamente-. La única premisa para que exista este reto es una afinidad de algún tipo que permita y justifique este enfrentamiento.

A lo largo de diversas categorías, iréis escuchando canciones de ambas bandas, todas ellas fascinantes, y el recorrido sólo determinará una victoria clara: la de la música. Os invito a disfrutar de ella.
 

A continuación, os dejaré dos documentos audiovisuales de dos momentos cumbre en las carreras de ambas bandas. En el caso de Alice in Chains, su participación en los imborrables Unplugged que MTV organizaba prolíficamente en la década de los 90 y entre los cuales éste, por su tono descarnado, frágil, emocionante y completamente honesto es de los más impresionantes junto al de Nirvana. Aquí tenéis una demostración con "Would?". A todos aquellos que no lo hayáis disfrutado, os recomiendo sin lugar a dudas su visionado íntegro.



Por parte de Soundgarden, un momento de un concierto mítico: su actuación en el Lollapalooza de 1992 donde actuaron junto a otros grupos de la época en plena efervescencia como el caso de Pearl Jam, Rage Against The Machine o Stone Temple Pilots. Interpretan una de sus primeras canciones indispensables: "Gun". La calidad no es todo lo buena que quisiera, pero el documento merece su publicación.

martes, 8 de diciembre de 2015

Talk to Him: El nuevo Podcast sobre música alternativa e independiente.

Tengo el gusto de, tras quince años haciendo radio en el veterano programa La Parada de los Monstruos, presentaros mi nueva encarnación como presentador. Se trata de un podcast dedicado por y para la música: Talk to Him.


En este primer episodio piloto, he querido realizar un homenaje al disco que cambió mi vida, Ten, de Pearl Jam. Espero lo disfrutéis.

viernes, 11 de octubre de 2013

Mad Season: mi otoño particular.


Todos tenemos discos especiales para o por algo. Escucharlos se antoja un ritual. En mi caso, aún no sé el motivo, la llegada del otoño me lleva cada vez a pinchar el único trabajo de Mad Season, Above (1994). Aprovechando su re-edición este año y toda la vida subterránea que tiene para mí, dedico esta semana la entrada de mi blog a él.

No hace falta presentar a Mad Season a día de hoy. O quizá sí, lo que sería más grave. Mad Season fue uno de los denominados "supergrupos" de los 90's. Ya sabéis, esas bandas que aunaban miembros de distintas formaciones en proyectos la mayoría de veces puntuales. Mad Season fue junto a Temple of the Dog -proyecto liderado por Chris Cornell que aunaba a miembros de Soundgarden y Pearl Jam en un tributo a la muerte del líder de Mother Love Bone, Andrew Wood- la superbanda distintiva del movimiento grunge.

Sería cruel decir que fue la desidia con sus bandas madre y las adicciones con la droga las que solidificaron la reunión de miembros en Mad Season, pero omitirlo también sería faltar a la verdad. El aura de pesimismo, belleza marchita y emoción quebradiza que definen cada uno de sus surcos ejemplifican perfectamente este hecho. Layne Stanley (vocalista) en Alice in Chains y Mike McCready (guitarrista) en Pearl Jam habían caído en la espiral autodestructiva de la heroína y, por otro lado, Barrett Martin (batería) era presa de los conflictos siempre presentes en el seno de los añorados Screaming Trees. John Baker Saunders, bajista de The Walkabouts, completaba el cuarteto. Con el paso de los años, resulta terrorífico comprobar que dos de sus miembros, Layne Stanley y John Baker, resultaron finalmente fulminados por el peso de la droga y de la angustia vital, falleciendo ambos lastimosamente.

Recuerdo mi primer contacto con Above, fue en aquel bendito oasis radiofónico que era De 4 a 3 en Radio 3 con Paco Pérez-Bryan. Fue la canción "Artificial Red", canción con efluvios blues y jazzies la cual aún la considero bastante más prescindible que el resto del disco y bastante distinta además. Me dejó frío y extrañado. Posteriormente, un amigo de la facultad me grabó en cita de cassette el disco. Allí ya quedé prendado de tres canciones que durante mucho tiempo las tenía en brutal estima por encima del resto: "Wake up", "The river of deceit" y "All alone". Con diferencia, las más tristes y conmovedoras, tres de las más bellas muestras musicales que experimentaré jamás.


Con esas impresiones aún irregulares, pero puntualmente maravillosas, llegó el cumpleaños de un gran amigo mío donde mi idea era regalarle el disco. Cómo no, a la forma en que se hacen los regalos más inmortales: a mano, sin gastos, sólo con cariño y significancia. Le grabé otra cinta de cassette, de mi propia cinta pirata de cassette -reíros ahora, acólitos del bit rate- y se la deposité en su buzón sin mediar palabra con él. Sólo le incluí una nota a bolígrafo con alguna sentencia propia de las circunstancias y con un asterisco señalando las canciones que más me llegaban, las tres de las que hablo.

Ese ritual obedecía a alguna de esas crisis puntuales de aislamiento, incomprensión -o sepa dios qué- que ocurren con esos amigos que te acompañan durante todo tu periplo vital y que, cómo no, siguen a día de hoy a tu lado. No es gratuita esta anécdota, ya que son esas intrahistorias que van unidas a los discos, o a las obras artísticas en general, las que aportan su verdadera importancia y significado en tu transitar. Supongo que ése será para ambos el recuerdo que más perdure de este trabajo siempre.

Con los años, fui valorando cada vez más Above y me ha seguido acompañando, sobre todo en el momento en que moría el verano. Me fascinaba escuchar las primeras notas pautadas, profundas y misteriosas de "Wake up" antes de que la voz más conmovedora y particular del rock comenzara a deshacernos por dentro con sus versos. Y más cuando la luz y el calor daban paso a la ingravidez de septiembre, que es un mes en el que considero que todo nace y muere, una especie de año nuevo particular. La extraordinaria técnica y capacidad tribal de la batería de Barrett Martin en "X-ray mind", la herencia arrastrada y soporífera en el mejor sentido de Alice in Chains en "Lifeless dead" y "I don't know anything", la llegada furtiva y cautivadora de Mark Lanegan  en "Long gone day" o esa orgía instrumental alucinógena que es "November hotel" con un McCready inmenso y expansivo, han sido con el tiempo otros lugares sonoros donde perderme y sentirme afortunado por contar con ellos. Así hasta convertirse en un disco crucial del que no puedo prescindir nunca.

"All Alone" en directo. Una elegía descarnada por la soledad que se pega a las entrañas.

De los pocos documentos para acrecentar su leyenda y extraordinaria calidad musical y emocional, es su vídeo comercializado en VHS, Live at the Moore de 1995. Otro buen amigo me lo grabó ya en esta era digital y es fascinante el estado de forma de la banda, su capacidad de transmisión y el aura intransferible y personal que destila. Por fin este año hemos asistido a una re-edición de lujo donde se puede disfrutar junto a un cuidado digipack y libreto de Above y el concierto íntegro en The Moore, tanto en audio como en vídeo -con las canciones no incluidas originalmente como extras adicionales de vídeo-.

Se incluyen también, y ahí está lo jugoso, una colección de temas con la voz de Mark Lanegan como protagonista una vez que Layne Stanley nos hubiera abandonado a todos. Especialmente hermosas resultan las dos más pausadas y emotivas, "Slip away" y "Black book of fear", mi preferida del nuevo lote. Se rescata también "I don't wanna be a soldier", la versión de John Lennon ya incluida en el tributo al artista Working Class Hero (1995).

La preciosa "Black book of fear".

Como anécdota, contaré que en una de las veces en que pude hablar con Ainara LeGardon en Madrid, me comentó como Chris Eckman, miembro de The Walkabouts que colaboró en sus discos, le contaba con impotencia la preparación del segundo trabajo de Mad Season. Un trabajo que nunca llegó a existir por esas tardes de ensayo en las que sólo Barrett Martin acudía al local habiendo quedado todos previamente, sin saber el paradero de ninguno del resto de miembros. A saber en qué sucio rincón estarían lamentándose con su idilio pernicioso con los paraísos artificiales. Impactante sobre todo por ser contado por alguien que lo ha vivido allí mismo, en relación con el resto de personas implicadas en Mad Season. O los detalles terribles de la sobredosis que se llevó de este mundo a John Bakers tras ser abandonado por su pareja sentimental. No son notas truculentas sin más, son flecos que ayudan a mostrar con detalle y honestidad máxima lo que se cuece detrás de las obras y los artistas cuya vida duele, muerde y fluye a duras penas.

Y hasta aquí este pequeño tributo a una banda y una obra imperecederas que siempre latirá viva y frondosa, esperando que nuestros oídos y corazones se adentren una vez más en un viaje hacia ninguna parte como lo son todos aquellos en los que merece la pena embarcarse.

miércoles, 24 de abril de 2013

Diez grandes bandas de los noventa de las que no nos hablaron entonces.


Nuestra adolescencia y primera juventud conforman el periodo de la vida en que nos mostramos más porosos y vírgenes ante las sensaciones que nos asaltan. En el caso concreto de la música, esto conlleva crear un vínculo inmortal con todos los artistas y vivencias asociadas a su escucha.

Esa etapa, por edad, a mi me pilló en plena efervescencia de los años 90; esa década maldita de la que nadie recuerda nada bueno por su tendencia existencialista capaz de cuestionarse como ninguna qué hacemos aquí y para qué estamos; de hecho, suele omitirse precisamente al hacer ejercicios absurdos, yermos y autocomplacientes de nostalgia.

No se trata de ensalzar esta perspectiva como uno de esos ensayos de pura y dura nostalgia, sino de atestiguar una realidad contundente: nuestro corazón aún late en el presente motivado por estas emociones, lo que lo convierte en algo rabiosamente presente y vivo. Es esta la principal sustancia que embellece desde dentro nuestro transitar diario.

Smashing pumpkins (ver aquí emotiva entrada sobre su disco Mellon Collie and the infinite sadness), Pearl jam (ver aquí entrada sobre Ten, el disco de mi vida), Soundgarden, Radiohead...son innumerables los grupos de la época con la deuda impagable por mi parte por todo lo que me han conformado como ser humano, pero, por desgracia, otras muchos no han sido tan reconocidas ni apreciadas.

Hoy quiero homenajear a algunas bandas de las que no nos hablaron los medios tanto como hubiese sido necesario en aquellos tiempos en los que no existía internet, ni mucho menos todas las plataformas de las que ahora disfrutamos para acceder a un maravilloso microuniverso de joyas perdidas anhelantes por ser encontradas.

Kyuss. Actualmente, mucho melómano habla de las virtudes de estos coyotes desérticos, pero en los noventa el ninguneo que sufrieron fue la causa principal de su separación. Popes auténticos del sonido stoner, si bien los míticos Yawning Man pudieran considerarse los fundadores de este género, las múltiples ramificaciones en que su disolución se fragmentó nos ha dejado bandas inapelables como Queens of the Stone Age con Josh Homme o múltiples proyectos de John García como Unida o Hermano. Música para conducir no un coche, sino tu vida por las dunas que el camino te interponga con vibrante decisión.



Disco recomendado: Blues for the Red Sun.

Sunny Day Real Estate. Es triste pensar que la mayoría de menciones que la prensa hizo de los de Seattle fue para indicar el hecho de que Dave Grohl se apropió de su base rítmica de bajo y batería al poco de fundar Foo Fighters. Banda que desde siempre sufrió una inestabilidad interna causada por las tensiones espirituales entre sus distintos miembros, de ese ambiente enrarecido y con los sentimientos a flor de piel brotó parte de la música más bella y conmovedora que mis oídos podrán experimentar jamás. Cuando la palabra "emo" significaba emoción y no etiquetas de moda y estupidez estética vacua.



Disco recomendado: Diary

Candlebox. La banda más infravalorada del sonido grunge. Absurdamente comparados con Pearl Jam y acusados de falta de personalidad, estas consideraciones no se sostienen a poco que uno ahonde en su fantástica discografía. Herencia del mejor sonido setentero de bandas como Led Zeppelin con guitarras elaboradísimas, tintes sureños y unas canciones con un alma tremenda aportada en gran parte por la fenomenal voz de Kevin Martin, por increíble que parezca su legado continúa sin ser apreciado, aunque su empeño y valía para elaborar grandes obras dura hasta nuestros días.



Disco Recomendado: Happy Pills

Quicksand. Aún recuerdo el cassette de Slip que me dejó un amigo de la facultad al llegar a la universidad y del shock que me supuso descubrir temas como "Head to wall" o "Landmine spring". Peculiar banda de lo que por entonces comenzaba a ser el post-hardcore de sonido enrevesado, metálico y a la vez conmovedor, una mezcla del sonido Washington D.C. con Tool, por acotar algo su definición y que se acaban de reunir de nuevo. De allí surgieron proyectos que recientemente celebramos su reunión como Rival Schools o reclutamientos como el de Sergio Vega como bajista a Deftones tras la triste desaparición de Chi Cheng.



Disco Recomendado: Slip

Whiskeytown. Ryan Adams es considerado el enfant terrible del sonido americana actual. Poco se sabe sin embargo del talento que desde muy joven mostró al frente de su banda Whiskeytown; con ese sonido dulcificado, pero a la par auténtico e hipodérmico, influido por el legado de Uncle Tupelo, su reunión sin lugar a dudas sería uno de los regresos más esperados por mí. Hermosas canciones taciturnas para embriagarse de soledad fantasmagórica tras las pérdidas vitales de toda índole.



Disco recomendado: Stranger's Almanac

Seaweed. Otra vez me asaltan entrañables recuerdos de cuando se cambiaban cassettes musicales. Incluso hasta siendo cintas vírgenes TDK, como el caso en que un amigo me dejó Bug de Dinosaur Jr. y en su cara B, Weak de Seaweed. Realmente, yo quería escuchar el disco de Dinosaur Jr. y esta fue una de estas sorpresas en las que lo que había en la otra cara que no conocías terminaba gustándote más que lo que realmente querías escuchar en origen. Una banda adscrita tangencialmente al sonido Seattle que también antecedió el sonido hardcore melódico que unos años después coparía el mercado, pero sin duda la autenticidad, la energía y la intensidad de Seaweed eran millones de veces más estimulantes.



Disco recomendado. Weak

DGeneration. Decir que se trata de la banda más seminal de la década podría sonar exagerado y, sin embargo, no lo es. Antes de que Jess Malin perdiera pegada y se dedicara más a ser un cantautor afectado, lideró un combo con un sonido histérico y desatado que resultaba insultantemente real y peligroso. Fue otro gran amigo quien me introdujo en su carrera bastante más tarde de cuando incendiaban cada escenario que dejaban atrás tras sus exhibiciones de punk rock ejemplar.



Disco recomendado: No Lunch

Samiam. Milagroso que mitos del hardcore melódico continúen en activo. Y en una forma envidiable como demostró su album trips. A lo largo de los noventa labraron una trayectoria coherente y apasionada dentro de la escena con poca repercusión para aquellos que no se consideraran acólitos de su sonido. Foo Fighters sin ir más lejos se empollaron bastante bien su libro de estilo para llegar a convertirse en una stadium band, mientras los de Jason Beebout tendrán que conformarse siempre con escenarios pequeños que, eso sí, upan a Samiam al olimpo movidos por una devoción militante inquebrantable como tuve ocasión de comprobar una vez.



Disco recomendado: Clumsy

Seam. Una banda de indescriptible tristeza ahogada y sutil, formación maldita donde las haya que nunca tuvo un reconocimiento holgado a pesar de componer intensas tonadas dentro del slowcore, género prolífico en genios perdidos como los también angustiosos y letales en cuando a derrumbar las paredes del corazón Codeine y que merecieran igualmente ocupar este listado.



Disco recomendado: Are you driving me crazy?

Y hasta aquí este artículo. Sólo espero que os haya al menos descubierto alguna banda que no conocierais y las que ya hubieseis escuchado, las rescatéis del olvido. Siempre llena de orgullo estar en el lado donde afloran pequeñas conquistas cotidianas invisibles como las que este legado nos proporciona.



jueves, 11 de octubre de 2012

Once upon a time: Cómo Ten de Pearl Jam me construyó.



Hoy recupero la exaltación a un disco como Ten de Pearl Jam. Un torrente de sensaciones en aquellos momentos vulnerables y porosos que son la primera juventud, donde el hecho de sentirse invenciblemente vulnerable expande la devoción. Siempre estaré agradecido a esta banda por haberme dado esto. Y mucho más después, pero eso ya es otra historia.



(Publicado originariamente para Muzikalia)


Por aquel entonces rondaba los quince años. En 1991 una auténtica explosión de nihilismo existencial, de metafísica más allá de los elásticos y los monstruos de cartón piedra se cernía sobre el panorama rockero internacional. Eran tiempos en los que en la radio comercial hasta se podían escuchar cosas como Nirvana. José Antonio Abellán fusilaba una y otra vez “Smells like teen spirit” en la lista de los 40 un sábado por la mañana.

Algo estaba a punto de eclosionar. Y tuve la fortuna de estar en el momento preciso, con la edad adecuada y con las circunstancias vitales propicias. Me refiero a esa pérdida de la niñez para entrar en la adolescencia donde nunca más se vive, sino que lo que queda ya se sobrevive, como indicaba un lúcido Leopoldo María Panero. Caída de bruces ante las primeras frustraciones, desengaños, violación de la inocencia. Necesitaba algo a lo que asirme y me aferré fascinado a la mirada desorbitada en blanco y negro que desde un televisor proyectaba un tipo llevado en alzas por el público en un estado de trance.

A las dos semanas compraba en los almacenes de mi barrio la cinta original de Ten (91). Y ya nada fue lo mismo. Amaba a algunas bandas por entonces, pero justo en esa edad en la que se es tan ricamente poroso a las sensaciones nuevas, fue algo imborrable la primera escucha de esta maravilla.

Esa intro casi tribal, misteriosa, haciendo honor al potingue de peyote alucinógeno que preparaba la abuela india de Eddie Vedder, Pearl, era la antesala a unas guitarras desbocadas que sonaban desde otro plano. Un puñetazo a los sentidos, una épica epitelial desorbitada, no era posible, jamás había experimentado eso antes, la belleza virgen de las primeras experiencias que nunca mueren. Era “Once”, un tema que sigue poniéndome la piel de gallina, y tras esas geniales guitarras de Stone Gossard, un torrente de voz explotaba: la voz de mi vida. A quien tantas veces he querido escuchar, que me contara, que me entendiese, que me diese un abrazo cómplice al estar perdido, solo, desamparado, incomprendido. Él es Eddie Vedder, nunca posiblemente me conozca, pero yo siempre le agradeceré que mi vida sea la que es gracias a su legado. Deuda inmortal.

Un sonido envolvente, mágico, omnipotente, angustiado en su belleza ahogada que refulge y arde valiente. Esa producción nunca se repitió, criticada por muchos, para mi supone entrar en un hogar cuyo techo donde reverbera es la pared de mi corazón. Nunca sentiré algo tanto. La posterior maravilla, Vs.(93), contraponiendo esto, sonaría cruda y salvaje.

Los temas se suceden y la sensación es la misma: urgencia, inmortalidad, enfrentamiento a la existencia desde la perspectiva del que no rechaza sufrir en busca de sí mismo, de algo que trascienda al gris que a tantos les ha difuminado de nuestro lado ventricular. “Even Flow”, “Alive”… muestras significativas del mejor rock herencia de los setenta, de una obra acongojante de los últimos tiempos, eran ya clásicos entonces. Y ese riff que ejercía de empujón a los días donde sólo miraba al suelo, me permitía poner también a mí los ojos en blanco y repetirme que seguía vivo, con eso, bastaba y sigue bastando. La vida, imposible abarcarla en su plenitud, siempre resbalando entre las manos, a cada ausencia, a cada sueño marchitado.

El viaje continúa amplio, expandido, pasando de la rabia henchida de “Why Go” a los versos de la crepuscular belleza tintada de “Black”, esa frase que ya empañaba la mirada al exclamar quebrada: “Sé que algún día tendrás una bonita vida, sé que serás una estrella bajo el cielo de alguien; pero ¿por qué? ¿por qué? no podrá ser el mío”. La tragedia del ser incapaz, de aceptar la derrota de inicio y aún así merecer la pena la batalla y estar en el frente. Así nos lo mostró años después la fantástica Olvidate de mí de Michel Gondry en lenguaje fílmico.

Más estaciones imperecederas. El bajo desafiante de Jeff Ament anuncia “Jeremy”, la historia real de un chaval con problemas, aislado, que se vuela la tapa de los sesos un día en mitad de clase. Jeremy habló ese día, y reflejaba todas esas veces en que uno se sentía observado en el aula y no se atrevía a preguntar, a hablar por miedo a que se rieran de él, a que le hundiesen. Necesaria siempre, con un desarrollo increíble, fue otro estandarte desde el primer minuto.

La cadencia relajada y onírica de “Oceans” nos mecía en un mar de tranquilidad trascendente antes del latigazo que supone “Porch” una endiablada canción, con tanto nervio que era imposible no hinchar las venas al escucharla una y otra vez. Una nueva demostración de que nada sobraba, de que cinco personas tenían mucho que decir, que necesitaban dar un puñetazo en la mesa y volcar La Tierra para que nos diésemos cuenta de algo.

La introspección excelente de “Garden”, con esos versos de gruesa filosofía existencial, se hacía grande a un mozalbete como yo, pero imponía un respeto máximo. Tramo final con otro eclosión hiperbólica: “Deep”, un tema en la mejor tradición Seattle, tan intensa como “Man in a box” de Alice in Chains o “Let me drown” de Soundgarden, por citar otros evangelios de mi desgastado transitar.

Y final en absoluta comunión, esa improvisación convertida en letanía, “Release”, el eco de una caracola que rememora como las olas te llevan a la deriva, como te liberan en medio del océano, en medio de lo que fuiste y serás.

Casi una hora que daba sentido a haber nacido.


Sentidísima interpretación de Black en el Festival Pinkpop del año 1992. Una banda en comunión absoluta con su público, tocando como si fuera a la par la primera y la última vez que lo harían en su vida, con esa pasión que infligimos a lo que nos supone tanto que es capaz de abstraernos de la realidad. Recomiendo todo el directo.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Los sueños fracturados. Kurt Cobain: About a Son.




Es muy difícil tratar de hacer entender quién fue Kurt Cobain a cualquiera que cuando apareciese Nevermind no tuviera unos 15 o 16 años. Yo tuve la suerte de estar rondando esa edad cuando los medios saturaban día y noche con el "Smells like teen spirit" y la incomprensión adolescente, el desplazamiento y el desarraigo los canalizábamos ante los fulgurantes ojos azules del rubio de pelo lacio.Los inadaptados, los tímidos, los feos, los que no triunfábamos nunca, los que nos considerábamos incomprendidos o los que habíamos crecido en hogares convulsos recibiendo una educación que en casos debíamos aplicarnos nosotros mismos, encontramos una Estrella Polar.

Recuerdo escribir en las mesas del instituto con boli bic el famoso "I hate myself and i want to die", el llevar rebecas de lana de pensionista y chuparme las puntas de las greñas pegajosas por las calles, de ir mirando al suelo siempre cheposo, de comenzar a correr y estamparme contra unos cubos de basura y quedarme sentado encima mirando a la gente que pasaba con media sonrisa de bobo...

Y estas, digamos, salidas de tono adolescentes eran en gran medida producidas por este icono que como niño me creé; y como yo, tantos miles o millones de personas. Lloré su ausencia, juré que nunca más llevaría un atuendo de Nirvana, insultaba a la gente que les conoció con el Unplugged de MTV y odiaba especialmente la camiseta con su cara acompañada de la fecha de su nacimiento y muerte.

E inocente de mí, no me había dado cuenta que yo mismo había contribuido a ese culto, a esa elevación del nihilismo y la mitificación teen. Y ahí radicaba el encanto de esa contradicción realmente, como la que siempre le acompañó a él en vida.

Hoy por fin he visto el documental About a son, basado en las conversaciones mantenidas por Kurt con el periodista Michael Azerrad cara a la publicación del libro Come as you are. No tenía muchas esperanzas, después de fiascos visuales sensacionalistas como ¿Quién mató a Kurt Cobain?, verdadero engendro del que sólo recuerdo los comentarios del loco ese de El Duce o películas con coartada arty de las que huyo como de la peste como Last Days, la cual amigos muy cercanos me han dicho no vea nunca.

Pero hoy, sin darme cuenta, me he topado con el material visual definitivo en materia documental sobre Nirvana, o Kurt Cobain si se prefiere. Por un lado, por el hecho de ser la propia voz de Kurt en primera persona la que va relatando su vida, sus sueños, sus recuerdos, sus frustraciones, sus miedos, sus anhelos, sus contradicciones, sus gustos...

No es cuestión de desvelar episodios importantes, graciosos o conmovedores, pero anécdotas como el hecho de considerarse así mismo un marciano de pequeño y que sus padres terrestres lo hubieran adoptado recogiéndole de una nave, deseando cada noche poder reencontrarse con sus progenitores o salvar a los demás niños alienígenas del planeta, dice mucho acerca del desarraigo que desde niño experimentó con respecto al mundo.

Divertida resulta su fijación por las tortugas cuando adquirió algunas en un terrario enorme en el salón para hacerle compañía como antítesis a lo que supone el afecto abnegado de un perro el cual le incomodaba, o los comentarios sobre las fijaciones que las moscas sentían por él y le llevaron a prácticamente plagar una habitación de cintas atrapamoscas por todo el techo.

También hay momentos para la desolación. Uno siente auténtico pavor cuando le escucha hablar sobre su terribles problemas estomacales y de espalda y como se drogaba para poder paliarlo. Ya conocido, de acuerdo, pero que en boca de Cobain adquiere un dramatismo y crudeza heladoras.

Resulta bonito y emocionante verle hablar de entusiasmo sabiendo que termino sus días en un charco de sangre; de los momentos en que conoció a Courtney, la auténtica bomba de relojería que ambos formaban juntos y tanto le divertía en los comienzos o esos intentos fallidos de encontrar su lugar en el mundo al nacer su hija Frances. Muchos propósitos truncados por el destino y que, al ser conocidos, van clavando una aguja de lana al espectador cada vez que asoman.

No faltan comentarios que van desde el sueño de ser una rock star hasta el descalabro completo de la merienda de negros en que el sensacionalismo periodístico convirtió su posición. Y el violento odio que descarga de su boca hacia ellos. El respeto y la comprensión que tuvo por sus compañeros de banda, mutuo siempre, aflora a lo largo de sus exposiciones, incluso en el final de su carrera donde ya no albergaba ninguna ilusión por seguir al frente de Nirvana.

Destacar también la elegancia, buen gusto y sutilidad con que está tratado el apartado visual, utilizando siempre imágenes acordes con lo que el desarrollo estrictamente cronológico en boca del protagonista, algunas bastante evocadoras que suelen ir acompañadas de las partes musicales compuestas para el film por Steve Fisk y Benjamin Gibbard (DCFC), pasajes instrumentales de belleza introspectiva inmaculada.

Quería compartir esta experiencia de haberme encontrado esta tarde con un icono de mis primeros años de desencanto con el mundo y rendir homenaje a una banda única, no tanto estrictamente por lo musical, que no inventó nada nuevo -aunque mejoró el legado de muchas otras-, sino por expresar la lucha contra aquello que nos zarandea violentamente en esta vida; en palabras del propio Cobain, la lucha entre el bien y el mal no desde una perspectiva moralista, sino como la denuncia hacia aquellos que actúan con violencia en cualquier sentido a lo largo de su vida para joder al resto.

Gracias, Kunos.


Interpretación en la presentación de In Utero del tema "Radio Friendly Unit Shifter", muy probablemente al poco de terminar este conjunto de entrevistas que acompañan el film. La intensidad, el desangre sónico y la absoluta falta de decoro en la interpretación, son claros indicadores de la bilis que acompañaba a Kurt en la última etapa de la banda. Recomiendo completo este asombroso concierto descarnadísimo.